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Las claves para mantenerse bien hidratado en invierno

24 noviembre, 2019
invierno

Tener una buena hidratación es fundamental cuando se practica cualquier deporte. En los meses de invierno, como la temperatura exterior es fría, tenemos menos sensación de sed y podemos caer en el error de beber menos líquidos.

La cantidad de líquido que debemos ingerir mientras estamos practicando nuestro deporte favorito no tiene que ver solamente con la sudoración y la temperatura exterior, sino que también hay otra serie de factores muy importantes a tener en cuenta.

Beber aunque no se tenga sensación de sed es fundamental para mantenerse bien hidratado en invierno.invierno

Sudoración e invierno

Durante los meses invernales la temperatura exterior es muy inferior que en los meses cálidos, y además el aire frío tiene menos humedad que el aire cálido. Por este motivo, en invierno la sensación de sed suele ser muy inferior que en verano.

La sudoración es un mecanismo de termorregulación de nuestro organismo. En verano, cuando la temperatura exterior es muy alta, nuestro cuerpo produce sudor para refrigerar el organismo y que la temperatura se mantenga constante.

Pero invierno, si cometemos el error de abrigarnos en exceso, podemos estar sudando incluso más que en verano. Por este motivo tenemos que ser cuidados con la ropa que nos ponemos. No es nada recomendable ir abrigados en exceso, ya que la pérdida de líquidos puede ser superior que en los meses más cálidos. 

Humedad e hidratación

Hemos comentado antes que cuando la temperatura es cálida la humedad es mayor, y esto hace que aumente nuestra sensación de sed. En invierno ocurre lo contrario, el aire frío es mucho menos húmedo que el caliente, por lo que la sensación de sed disminuye.

Sin embargo, cuando la temperatura es muy fría perdemos más líquido a través de nuestra propia respiración que en verano.

Por lo tanto la regla de oro durante los meses invernales es beber sin sed. La única manera de mantener una hidratación correcta es bebiendo continuamente, aunque no tengamos sed.

En el caso del ciclismo es recomendable beber cada 20 minutos, aunque no haya sensación de sed. Y en cuanto al volumen, una cifra orientativa pueden ser medio litro de agua por hora, es decir, un bidón cada hora, más o menos.

Como la sensación de sed es muy baja, es recomendable poner una alarma en nuestro reloj o ciclocomputador cada 20 minutos que nos lo vaya recordando.