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Cómo mantener la cadena de la bicicleta en verano

En verano la bici puede sufrir condiciones adversas que perjudiquen su correcta marcha. Mucho calor, mucho sol, incluso fuertes lluvias repentinas… Es posible que estas condiciones atmosféricas provoquen un mal funcionamiento mecánico o la oxidación en algunos puntos. Para evitarlo, se ha de llevar a cabo un mantenimiento de forma periódica, prestando especial atención a la cadena

Es habitual que se piense que las bicicletas son para el verano, y aunque evidentemente los adictos a la práctica del ciclismo salen durante cualquier época del año, no les falta razón. Para un buen número de usuarios la época estival se convierte en el pretexto para volver a coger la bici tras meses de hibernación. Tiempo estable, sol, días más largos, más tiempo libre por las vacaciones… Sin embargo, hay que tener en cuenta que las altas temperaturas no solo hacen estragos en los deportistas, también en sus máquinas de pedales.

Efectivamente, la bicicleta también se resiente. No sólo hay que mantenerse hidratado, usar protección solar, gafas o la equipación adecuada. La bicicleta debe estar completamente preparada para lidiar con las altas temperaturas, el polvo o los rayos solares. En este sentido, hay que insistir en prestar especial atención a la cadena, ya sea una cadena de carretera, para MBT o alguna otra de las existentes en el mercado y especialmente diseñada para el tipo de uso y bicicleta que se posea.

Índice

    Engrasar la cadena de la bici

    La cadena de la bici es un elemento fundamental para el correcto funcionamiento de la misma. Una cadena sucia, que no está bien engrasada causa muchos problemas a la hora de rodar y, además, como consecuencia directa, origina un desgaste prematuro de la transmisión.

    Por este motivo, es fundamental engrasar la cadena de la bici de forma periódica, especialmente en verano con climas secos, donde se acumula más polvo que se queda pegado a este elemento, provocando una mayor fricción y, por lo tanto, desgaste. Para realizar esta tarea, lo más recomendable es colocar la bici en un caballete, aunque si no se dispone de uno, se puede colocar la bicicleta boca abajo, con el sillín en el suelo y las ruedas y la cadena hacia arriba. De esta forma, se podrán mover los pedales y con ello la cadena con más facilidad.  

    Sobre el producto elegido, cada usuario tendrá sus propias preferencias. No obstante, lo que es altamente recomendable es utilizar productos específicos para lubricar cadenas, ya que de este modo se asegura el máximo rendimiento.

    Pasos para engrasar la cadena

    Con estos sencillos 5 pasos se tendrá la cadena en perfecto estado para disfrutar de las salidas estivales.

    En primer lugar, como ya se ha comentado, se debe colocar la bici en el caballete o, en su defecto, darle la vuelta y colocarla boca abajo, tal y como se explicó anteriormente.

    El segundo paso es limpiar la cadena, los platos, los piñones y las roldanas para eliminar la acumulación de suciedad. Es imprescindible mantener estos elementos limpios para que se no desgasten los diferentes componentes de la transmisión. Hay en el mercado desengrasantes especialmente diseñados para limpiar fácil y rápidamente la cadena.

    En tercer lugar, se ha de dejar secar, o realizar la tarea más rápidamente con un trapo, la cadena, antes de aplicarle el aceite lubricante.

    El cuarto paso es la aplicación del aceite lubricante directamente en la cadena y sobre las partes móviles que componen el cambio. En este punto hay que tener cuidado a la hora de aplicar el lubricante para evitar que este caiga en el sistema de frenado.

    Por último, se deberá dejar que se seque bien antes de salir. Lo ideal sería realizar este mantenimiento el día antes de llevar a cabo su uso para que el lubricante penetre bien por los eslabones de la cadena y así evitar que se incruste suciedad entre sus eslabones.

    Otros cuidados de mantenimiento

    Por último, y aunque este artículo esté especialmente dirigido a la limpieza y engrase de las cadenas de bicicletas, no hay que olvidarse de proteger el resto de elementos que componen la bici.

    En este sentido, es importante lubricar todas las partes móviles, como son los pedales, las manetas, los cables o el sillín. De este modo, se garantiza un correcto funcionamiento de los diferentes componentes, se evita el desgaste prematuro y deterioro anticipado de la bici, así como molestos crujidos y chirridos. Todas estas acciones protegerán la bicicleta no solo contra la suciedad, sino también contra la aparición del óxido y la humedad, además de procurar una conducción y un pedaleo menos pesado, más confortable y seguro.

    Para aquellos que quieran ampliar la información sobre los diferentes tipos de cadenas, se recomienda visitar la página web cadenabicicleta.com, especializada en todo lo relacionado con este componente esencial de estos vehículos de dos ruedas que tantos buenos y saludables momentos reportan.