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El col du Galibier, vía Col du Telegraphe.

31 diciembre, 2014

 

 

Imagina que estás en el año 1911. Tu bicicleta pesa más de catorce kilos y tu desarrollo de subida es un 46×21. Haces largos tramos de las subidas con la bicicleta en la mano, y otros muchos kilómetros los recorres a golpe de riñón, de tal forma que cada pequeño repecho deja tus rodillas maltrechas durante jornadas. Y los organizadores del Tour de Francia, no contentos con la inclusión el año anterior de los pirineos (el Círculo de la Muerte, llaman a esos puertos, y con razón…”asesinos” les llamó Octave Lapize a los organizadores….y con razón) han decidido probar con la mayor cordillera de Europa. Los Alpes. Y no con una subida cualquiera, no. Sencillamente con el tercer puerto de montaña más alto de Francia, tan solo por detrás de la Bonette y del Iseran.

 

Te enfrentas a la vertiente norte del Galibier y es 1911. Imagínalo.

 

Y es que hoy en día el Galibier por la vertiente del Telegraphe es una de las ¡subidas más duras que el cicloturista puede atreverse a emprender, tal y como te vamos a describir en unos minutos., Por eso hay que guardar unos segunditos de silencio en recuerdo de aquellos valientes locos (Emile Georget fue el primero en hollar la cima) que se atrevieron con el Galibier en un ya lejano año de 1911.

 

El perfil habla por sí mismo. Extraido de Wikimedia Commons.
El perfil habla por sí mismo. Extraido de Wikimedia Commons.

Si quieres números y cifras las del Galibier son algunas de las más contundentes que puedes encontrarte en el mundo del ciclismo. En total hacemos frente a más de 35 kilómetros de subida, con una pendiente media del 5,7 por ciento. ¿Poco espectacular? ¿Qué te parece si te decimos que el puerto en realidad son dos encadenados (Telegraphe y Galibier) y que entre medias hay nada menos que cinco kilómetros de descenso, donde la altura no solamente no sube sino que baja? La pendiente media sin ese tramo subiría por encima del 7 por ciento. Pero además está el hecho de que el Galibier corona a unos majestuosos 2641 metros de altitud, con sus últimos siete kilómetros siempre por encima de la barrera psicológica y física de los dos mil metros de altitud. Sin duda un Hors Categorie con todas las de la ley.

 

Empezamos la subida de este mito en la localidad de Saint Michel de Maurienne, en cuyas calles comienza la subida al Col du Telegraphe, punto insalvable ara llegar al Galibier por su vertiente norte.

 

Paisaje majestuoso...y lunar
Paisaje majestuoso…y lunar

Ya a la salida del pueblo la vertiente se sitúa por encima del ocho por ciento, media que se mantiene, sin apenas movimiento, hasta el final del puerto doce kilómetros más arriba. Rampas sueltas del 12 y hasta el 15 por ciento hacen aun más difícil una ascensión llena de curvas y herraduras que, pese a todo, tiende a hacerse bastante anodina al permanecer siempre dentro de un bosque muy espeso, lo que hace que parezca que siempre se avanza el mismo tramo de carretera.

 

Y es que aun no hemos llegado al Galibier propiamente dicho y este ya empieza a agotarnos con sus trucos de jugador peligroso…

 

 

Mañana te contamos cómo es la segunda parte de la subida a este coloso.