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La termorregulación en el ciclismo como afecta en el rendimiento

18 marzo, 2019

La termorregulación es un mecanismo fisiológico de gran importancia, entre otras cosas, sobre el rendimiento del ciclista, sobre todo cuando se sale con la bici y hay condiciones climatológicas desfavorables, ya sea invierno o verano.

Se trata de un mecanismo biológico cuyo objetivo es mantener la necesidad vital de lograr el buen funcionamiento todos los órganos internos. Y es que lo cierto es que sin el sistema de termorregulación no se podría obtener un rendimiento físico homogéneo al hacer deporte, ya que en ese momento hay que recordar que se eleva la temperatura corporal varios grados.

Nuestros órganos requieren una temperatura que oscila entre los 36 y los 38 grados y si no se regula la temperatura bien y estamos por encima o por debajo de estas cifras se pueden dar alteraciones graves.


Entre las prioridades del cuerpo tenemos que tener en cuenta nuestro organismo presenta la necesidad de mantener constante la temperatura corporal, algo que es posible mediante el proceso conocido como la homeostasis.

La función de la piel

Por lo que respecta a la piel se sabe que una persona que se encuentra desnuda puede soportar la exposición a temperaturas que van desde 12°C a 60°C, en un ambiente con aire seco y aún así podría mantener una temperatura corporal interna casi constante.

Esto ocurre porque los conocidos como tejidos periféricos, conformados por la piel, el músculo y el tejido subcutáneo, son capaces de soportar fluctuaciones grandes.

En cuanto a las fluctuaciones de temperatura que la piel arropada es capaz de soportar vemos que aquí la horquilla está alrededor de los 29,5°C a los 33,9°C. Hay que tener en cuenta que en reposo la temperatura interna varía. Se dan los registros más bajos al comienzo del día y los registros más altos por la tarde.

Si tenemos en cuenta otros datos como la temperatura del hígado vemos que se sitúa alrededor de 37,8°C, mientras que desnudos y en reposo si estamos con una temperatura exterior de 15º podremos mantener de manera constante los 36º interiores, y unos 22º en la piel.

La piel con actividad física

Con actividad física en cambio si, por ejemplo, hay unos 27º de temperatura ambiente y hacemos una actividad moderada entonces la piel se podrá mantener a 34º y el interior en esta caso ascendería un grado, como vemos la temperatura interna apenas está sujeta a cambios y esto es precisamente por el proceso de autorregulación térmica del organismo.

Intercambio de energía

Hay que tener presente que la piel es el órgano más grande del cuerpo y además se sitúa en la zona más externa del mismo. Así pues se podría decir que es el responsable de regular la temperatura interior y está sujeta a dos factores que afectan a la energía térmica.

Radiación

Cuando se produce más de la mitad de la pérdida de calor del cuerpo si estamos en una temperatura ambiente normal se da por el proceso de radiación. Especialmente en forma de infrarrojos. Si bien el cuerpo los produce en todas las direcciones, las paredes y otros objetos a su vez los irradian hacia el cuerpo humano.

De este modo si estamos en una zona en el que la temperatura corporal sea superior a la temperatura del medio, la cantidad de calor que es irradiada será mayor. Hay que tener en cuenta que la transferencia de calor se da de manera proporcional y esto está vinculado con el flujo sanguíneo de la piel.

Conducción

El organismo pierde poco calor con los objetos por conducción directa, como mucho es una pérdida del 15%. Un buen ejemplo dentro del mundo del ciclismo se da cuando un ciclista se sienta.

En ese momento el calor se conduce desde la piel al sillín y al lograr la conducción un valor de temperatura próximo a la temperatura superficial del individuo empieza a actuar como aislante y hace que se evite una mayor pérdida de calor. Precisamente es este proceso el que sirve como base a las prendas térmicas para dar su capacidad de aislamiento.

Cómo afecta la ropa al control de la temperatura

Para lograr no perder calor en hasta un 50% si se compara con un cuerpo desnudo basta con optar por una equipación estándar pero si se opta por ropa térmica la reducción de la pérdida de calor puede ser de hasta una sexta parte. Con estos datos es más que evidente la importancia de decantarnos por una equipación adecuada.