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Circular en bicicleta por ciudad de la forma más segura posible

3 abril, 2017
Circular en bicicleta por ciudad de la forma más segura posible 1

Los amantes de la bicicleta tenemos un problema cuando tenemos que circular por ciudad. Lo cierto es que nos resulta complicado, porque debemos estar atentos a muchos más imprevistos que cualquier otro vehículo. En primer lugar, porque no hay chasis, ni similar, que se encargue de asumir el impacto de un choque. Al margen de la fragilidad y cierta indefensión del ciclista sobre la bici, tenemos que tener en cuenta que hay muchos más factores que intervienen en nuestra seguridad. Fuertes rachas de viento en coche son más controlables que en un ciclista. Lo mismo ocurre con zonas deslizantes, pinturas de pasos de peatones, etc. Por si todo lo anterior fuera poco, tenemos un factor clave y que pone a los ciclistas en mayor riesgo

Nos referimos a la falta de concienciación y cuidado en torno a nuestra presencia en la ciudad. Las urbes, en general, no están muy preparadas para facilitar el camino de los ciclistas, pero tampoco hay una conciencia en los conductores de otros vehículos de nuestra presencia. Es por es que debemos extremar las precauciones, tal y como recomiendan en la revista BikeRadar, de la que extraemos los consejos que nos han parecido más relevantes para mantener nuestra seguridad en los niveles más altos, mientras circulamos en ciudad con nuestra bicicleta.

Asúmelo: las puertas se abren

Si, además de ciclista, eres motorista, no te habrá quedado más remedio que asumir que las puertas de los coches se abrirán repentinamente a tu paso. Muchas personas, miran levemente en sus retrovisores y, si no ven un coche o camión, deciden abrir. Es necesario que estos conductores tomen conciencia de que nuestra figura no se ve con facilidad en el retrovisor, por lo que deberían asegurarse antes de llevar a cabo estas maniobras. Sin embargo, no es así, con lo que la primera recomendación es que mantengas toda la distancia posible de coches aparcados. Nunca sabes cuándo abrirá la puerta y te mandará al suelo.

Aléjate de los bordillos

Los lugares con más imperfecciones en ciudad son las zonas asfaltadas que están cerca de los bordillos. Tienen baches, cortes, etc., que impedirán un correcto deslizamiento de la rueda, y te pueden dar un susto. Además, en esas zonas, encontramos alcantarillas, otro lugar en donde podemos quedar enganchados o tener problemas con nuestra bicicleta.

Usa los espejos de los coches para tu seguridad

Uno de los mejores consejos que me han dado para estar seguro de si un conductor me tiene en cuenta. Mientras estés entre coches, mira al espejo de su retrovisor. Si no les ves la cara, es que ellos tampoco te están viendo a ti, con lo que no te están teniendo en cuenta en las maniobras que pueda realizar.

Atrapado entre los coches

Cuando te enfrentas a una circulación densa procura no quedarte atrapado entre dos coches. Nos referimos a que no debes ir en paralelo entre dos vehículos, especialmente si uno de ellos es más largo de lo normal, porque no tendrás opción de moverte ante un imprevisto.

Tus ojos, en los ojos del conductor y de sus ruedas

Tienes que anticiparte a los movimientos de los coches para evitar accidentes. Muchos conductores no repararán en ti, por lo que debes hacer tú el trabajo de estar atentos a todos los movimientos que puedan llevar a cabo. Hay dos elementos que te darán bastantes pistas.

Por un lado, ver hacia dónde está mirando el conductor. Si, por ejemplo, está visualizando el retrovisor contrario al de su asiento, es probable que vaya a realizar un giro o maniobra en aquella dirección, y viceversa. Otro truco es mantener un ojo en las ruedas, que nos darán pistas sobra las intenciones de giro desde el volante.

Autobuses y camiones

Ten especial cuidado con ellos, porque un choque frente a este tipo de vehículos puede tener consecuencias aún peores. Presta atención al adelantarlos. De hecho, procura no hacerlo salvo que sea estrictamente necesario. Intenta, por último, evitar ir detrás de este tipo de vehículos, porque te cierran por completo tu visibilidad y no te permitirán detectar pistas que te ayuden a prevenir lenta circulación o posibles frenazos.