Saltar al contenido

Ventajas y desventajas de los platos ovalados en el ciclismo

14 agosto, 2018

Foto: Wikimedia / Sam Sailor / CC BY-SA 4.0

Muchos son los que piensan aquello de, si los platos ovalados son más eficaces ¿por qué no todos los ciclistas los utilizan? ¿Realmente presentan alguna ventaja sobre los platos circulares? Lo cierto es que a día de hoy aún continua el debate sobre la mejor elección de un tipo de plato, pero no hay duda de que presentan unas diferencias significativas, con unas ventajas y desventajas que cada cual debe decidir como se adaptan a su estilo de pedaleo y la eficiencia que le pueden aportar con respecto a su esfuerzo.

El ingeniero mecánico Jean Louis Talo, inventor del primer prototipo de plato ovalado en 1991, soltaba una frase que era sentencia al afirmar que la única razón para que los platos tradicionales sean circulares es que en un primer momento las empresas no sabían fabricarlos de otro modo. Desde esa época hasta nuestros días Talo ha dedicado su esfuerzo ha desarrollar los platos para la marca Osymetric (los más ovalados del mercado) y convencer al mundo de que son los más adecuados para rentabilizar el esfuerzo sobre una bicicleta.

Y es indudable que el uso de los platos ovalados no puede ser muy contraproducente teniendo en cuenta que un ciclista como el británico Chris Froome, vencedor de cuatro Tours de Francia y máximo favorito según las cuotas de BetStars para lograr su quinto este año, viene utilizando los platos ovalados Osymetric desde hace varias temporadas con magníficos resultados. Y ello sin perder de vista que el conjunto Sky, al margen de ser el más poderoso del mundo, es un equipo que invierte más que ningún otro en la investigación y desarrollo de todo lo que acontece en torno al ciclismo.

Por otro lado, es llamativo que, pese a que numerosos ciclistas profesionales de otros equipos al margen del británico han probado los platos ovalados, no son muchos los que los siguen utilizando. Esto en parte puede tener su explicación en el hecho de que los ciclistas profesionales tienen un estilo de pedaleo muy optimizado y presentan pocas de las carencias en las que más beneficios te pueden aportar dichos platos. Esto quiere decir que posiblemente este tipo de platos puedan contribuir con más cosas positivas para los aficionados que para los ciclistas más expertos.

En cualquier caso, son muchas las voces que se alzan para participar en este debate sobre que tipo de platos son mas productivos a la hora de montar en la bicicleta y aquí podemos enumerar una serie de ventajas y desventajas que a priori parecen presentarse.

 

Foto: Pixabay / TINCycles / CC0 1.0

 

Ventajas de un plato ovalado

En primer lugar, el argumento más repetido por los expertos es que reducen casi por completo los puntos muertos del pedaleo. No hay duda de que en los platos circulares hay un punto en el que las bielas se sitúan en la posición vertical y se produce el famoso instante conocido como ?tiempo muerto? con el que se pierde una parte de la efectividad en el pedaleo. La biomecánica no deja dudas a este respecto y es obvio que el momento de mayor potencia se aplica a los pedales cuando las bielas se encuentran en la posición horizontal, mientras que ocurre todo lo contrario cuando se sitúan en vertical. El plato ovalado mitiga en gran medida esta circunstancia.

Otra de las particularidades que caracterizan a estos platos es que, una vez que ya se está habituado a ellos, dan lugar a un estilo de pedaleo más suave y redondo, lo que según sus simpatizantes añade además un efecto positivo para las rodillas al reducir la presión que se ejerce sobre ellas. Si bien no parece probado que ayuden a recuperar lesiones como algunos proclaman, sí que pueden contribuir a no producirlas.

Muchos de los ciclistas que utilizan estos platos afirman que durante las subidas con una pendiente constante pueden usar un mayor desarrollo del que utilizan con un plato circular, ya que con una cadencia más baja de pedaleo se tiene una sensación superior de potencia cuando llevan montado un plato oval. Esto se traduce en que las sensaciones de esfuerzo al ejercer presión sobre el pedal en un plato circular y uno ovalado son similares, aunque este último esté dispuesto con algunos dientes más.

Por último, una de las ventajas que también destacan los partidarios de este tipo de platos es que mejora de forma considerable las aceleraciones y la cadencia de pedaleo respecto al plato circular durante un esfuerzo continuado de alta intensidad.

Desventajas de un plato ovalado

La primera característica que se puede enumerar en este apartado, aunque en sí no se trate de algo propiamente negativo, es que obligan a un periodo de adaptación hasta poder sacar de ellos todo su rendimiento. Al comenzar a utilizar estos platos se percibe con una sensación de descompensada y un cambio en nuestra cadencia de pedaleo. Si bien hay quien se adapta a esta circunstancia con suma rapidez, en muchas ocasiones se necesitan varias jornadas hasta lograr aclimatarse a este nuevo sistema de plato y dejar de lado esa percepción extraña. Mientras que todo esto no se regula no logramos sacar todo el rendimiento a nuestro esfuerzo.

Asimismo, durante el periodo de aclimatación mencionado podrían aparecer algunas molestias musculares, algo que por otro lado es lógico teniendo en cuenta la transformación que estamos experimentando en nuestro nuevo estilo de pedalear.

Una especialidad en la que también se pueden percibir algunos aspectos negativos es en la del sprint. Si bien la búsqueda de mitigar los tiempos muertos se transforma en un pedaleo mucho más suave y constante, esto a su vez le hace perder un poco esa explosividad tan apreciada para un sprinter.

Uno de los hándicaps que presentan estos elementos ovalados es que pueden aumentar los problemas a la hora de cambiar de plato en función de la posición en la que coincida dicho plato con respecto al desviador en el momento de la sincronización. Hay que tener en cuenta que el arco de la cadena se ensancha y estrecha dos veces con cada ciclo de pedalada, lo que además de hacer incidir en la altura de la cadena, variará su tensión si no disponemos de una guía eficiente que lo impida. Ambas cosas pueden aumentar de forma considerable el riesgo de que se salga dicha cadena en el momento de efectuar el cambio. Eso sí, esta desventaja se ve paliada en buena medida por el uso cada día más frecuente del sistema de monoplato.

Por último, una respuesta eficiente en el uso de los platos ovalados requiere de ciertos ajustes que en ocasiones pueden resultar pesados. Cada ciclista tiene un estilo diferente de pedaleo, lo que se traduce para cada uno en la necesidad de buscar la posición más adecuada del plato con respecto a la biela, es decir, lo que se conoce como el OCP (Optimal Chainring Position). Para ello, la mayoría de fabricantes de platos ovalados permiten instalarlos en diferentes posiciones. Posiblemente la marca Rotor que ya hemos analizado aquí en alguna ocasión es la más adaptable que se encuentra en el mercado. En cualquier caso, realizar estos ajustes requiere ir probando en distintas salidas la posición del plato que más se ajusta a nuestras características.

Foto: Wikimedia / AndrewDressel / CC BY-SA 3.0

En definitiva, la decisión de utilizar un plato ovalado o circular va en función de los gustos de cada ciclista y de como se acomode a sus características. En lo que sí parece haber consenso es en que los beneficios del plato ovalado son bastante mayores para el ciclismo de montaña que para el de carretera. A partir de ahí, ya cada uno elige.