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¿Cuándo es necesario reemplazar el casco para bicicleta? Consejos sencillos para reconocer por qué debes cambiar tu protección para la cabeza

15 abril, 2019
¿Cuándo es necesario reemplazar el casco para bicicleta? Consejos sencillos para reconocer por qué debes cambiar tu protección para la cabeza

Puede parecer insignificante, la compra de un buen casco de bicicleta, pero es una de las piezas más importantes para la práctica segura del ciclismo. Y es que, en caso de algún accidente, literalmente puede salvar tu vida, por lo cual es necesario asegurarse que se encuentre en las mejores condiciones.

Sin embargo, sabes ¿cuándo es el momento adecuado para reemplazar el casco para bicicleta? Y si no tienes ni idea, ahora nos gustaría sugerirte cuando sería el momento adecuado (esto también, de acuerdo a consejos de expertos que trabajan en compañías como Bontrager, Bell y Giro).

¿Es necesario reemplazar tu casco, aun cuando no ha sufrido algún percance?

En definitiva, sí. Y es que esto se debe a que la espuma de poliestireno expandido que se emplea para la fabricación, y que es parte fundamental para la absorción de golpes, se va degradando con el paso del tiempo.

Así, según expertos como April Beard directora de productos para casco de Bontrager argumenta: Depende de que tan buena atención se halla prestado al casco para la fabricación. En sí, no hay verdadera evidencia de que el relleno de EPS se deteriore con el paso del tiempo; sin embargo, hay varios factores que pueden degradar el rendimiento del casco (factores como exposición a solventes, productos químicos y condiciones ambientales).

Entre tanto, otros expertos de la industria también afirman, los más recomendables es el cambio de casco cada tres años, esto dependiendo del uso, aun sin que se hubiera sufrido algún impacto por choque (tomando en consideración que el relleno de EPS puede recibir constantes golpes al momento de guardar o por caídas accidentales en superficies duras).

Así, en líneas general, es notorio que entre mayor uso hagas de tu casco, será más frecuente su deterioro. Por lo cual, si bien tres años no es una regla que se aplica para todos los ciclistas, si es una guía sobre todo para los pedalistas que disfrutan salir en bicicleta constantemente.

Otros argumentos para el cambio por deterioro de EPS

Pero, no te vayas solo con el argumento de los fabricantes (que deben de velar por sus propios intereses). Ya que, al acercarte a programas sin fines de lucro (como Helmets.org) respalda estas sugerencias. Incluso, de acuerdo a un estudio de 2015 realizado por MEA Foresic se detectó que los forros de EPS en cascos usando, sin exposición a un choque, pueden conservar su rendimiento durante años (incluso algunos con una antigüedad de 26 años).

Mientras tanto, Snell Foundation que los fabricantes hacen uso de pegamentos, resinas y otros materiales que llegan a afectar el forro. También, expresan que aceites para cabello, fluidos corporales y cosméticos, así como el desgaste normal, degradan las cualidades del casco.

Así, en esta última fundación recomiendan el periodo de reemplazo no mayor a cinco años (además, este un periodo de tiempo adecuado para actualizar por los avances en diseño, material y métodos de producción). Y si tu casco tiene más de 10 años, en verdad puedes poner en riesgo tu seguridad.

¿Es necesario el reemplazar el casco para bicicleta después de un choque (aún por más pequeño que fuera)?

Puede ser que tuvieras un pequeño accidente y golpearás la cabeza en contra de una superficie dura, aunque el impacto no fue de graves consecuencia. Así, al parecer el casco no sufrió ruptura y la carcasa todavía se ve en óptimas condiciones; por lo cual, te lleva a preguntar ¿todavía está bien el seguir usándolo?

Buen, pues según representantes de fabricantes argumentan, puedes ser que después de un impacto no se perciban rupturas visibles; pero, el daño en el relleno del EPS se compromete de alguna forma, lo que reduce la capacidad del casco para gestionar la energía de los impactos.

Inclusive, si durante el impacto se aplastara hasta la más mínima cantidad de EPS, esta no volverá a su forma original, lo que significa que no podrá absorber la energía de un segundo impacto. Por lo tanto, después de un primer choque, será necesario el reemplazo.

Ahora bien, más allá del EPS, después de un choque (por más pequeño que sea) la estructura completa del casco también se compromete. De tal forma, solo basta con pensar en las correas y sistema de ajuste, ambos factores fundamentales para asegurar correctamente un casco y que no pueden presentar daños ocultos que puedan poner en riesgo tu vida (un punto en el que incluso concuerda Helmets.org).

Mientras que, si no lo sabías, la mayoría de fabricantes importantes de cascos ofrecen esquemas para reemplazo en caso de sufrir algún choque.

¿Cuáles son las señales visuales y de otras características que permiten apreciar si un casco está comprometido?

  • Exposición de EPS después de mucho desgaste o cuando el casco se astilla.
  • Abolladura de cualquier tipo en la cubierta.
  • Faltante de piezas, aún la más pequeña (ya que, esto puede ser un factor de daño oculto en la construcción integral del casco).
  • Consultar al interior que no muestre abertura o grietas del forro EPS.
  • Qué el revestimiento y el forro no muestre signo de separación.
  • Si no estás seguro de la integridad del casco, consultar con tu distribuidor oficial (ellos pueden hacer una inspección minuciosa).

Uso y mantenimiento para la prolongación de la vida útil del casco bicicleta

Hay varias formas de extender la vida útil de tu casco para bicicleta, pero la más importante de todas es intentar protegerlo de cualquier golpe casual. Así, evita lanzarlo en tu automóvil, cuándo sales de paseo, haciéndolo rebotar con el resto de tu equipo. Incluso, si puedes, llévalo en un bolso acolchado o algo similar.

También, mantén el casco bicicleta limpio. Lávalo con una solución agua y jabón suave (no lo metas en un lavavajillas o en lavadora). Evita su exposición en la secadora. Cuando no lo uses, mantenlo en un lugar fresco y seco, fuera de la exposición solar y evita su almacenamiento en temperaturas extremas (mucho calor, frío extremo y gran cantidad de humedad). Además, no está de más el recordarte que no debes de emplear productos químicos, solventes o aerosoles en el casco para ciclismo.

Además, realiza el reemplazo de la almohadilla con la mayor frecuencia posible. Esto último, sobre todo por factores de seguridad; ya que, aunque no lo parezca, la almohadilla también tiene una función de seguridad, asegurando su posición correcta, manteniendo la máxima cobertura (mientras que también cumple funciones de comodidad e higiene).

Y si tú ya cuentan con un casco con forro MIPS, también debes de atender los siguientes consejos: No intentes quitar o manipular el forro MIPS; incluso, si deseas limpiar este forro, lo mejor es dejarlo en su sitio y pasar un paño con una solución de agua y jabón suave. Tomando en considerar que, si se daña cualquier parte del sistema MIPS será necesario el reemplazo completo del casco.

Conclusión

En conclusión, si bien es cierto que muchos aficionados al ciclismo estamos dispuestos a gastar grandes sumas de dinero por ruedas o manillares de carbono que nos permiten ahorrar varios gramos de peso, para ayudar con el rendimiento. También deberíamos de estar dispuestos en gastar por un casco nuevo que en verdad puede salvarnos la vida, por lo cual no puede haber excusas para su reemplazo.

Imágenes de pixabay.com, flickr glorycyclesflickr glorycycles